Y el viento sopló
parecía que se lo llevaba por delante
gracias al peso de la cota de malla
que fuertemente lo adhería al suelo.
La armadura brillante
con la sonrisa del que todo lo conoce
la sabiduría en los ojos del que viene de lejos
de quien conoce el camino
aunque no todas las respuestas.
Se para y se pregunta por su destino
tras años de guerras, tanta paz le enloquece
quizás sólo está hecho para pelear
eso es lo que primero piensa,
pero tras reflejarse en el estanque
se da cuenta
que aun queda algo de bondad en su mirada.
lunes, 19 de enero de 2009
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